Núm. 100 (2012)
Artículo de investigación

Evaluación de leguminosas introducidas en México para identificar especies invasoras de alto impacto potencial

Judith Sánchez-Blanco
Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones en Ecosistemas
Clara Sánchez-Blanco
Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones en Ecosistemas
Mario Sousa S.
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Biología, Departamento de Botánica
Francisco J. Espinosa-García
Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones en Ecosistemas

Palabras clave

  • introduced weeds,
  • invasive plants,
  • naturalized species,
  • residence time,
  • risk analysis
  • análisis de riesgo,
  • especies naturalizadas,
  • malezas introducidas,
  • plantas invasoras,
  • tiempo de residencia

Resumen

La mayoría de las especies de plantas introducidas en México no han sido evaluadas para priorizar las acciones de gestión para erradicarlas o contenerlas o para mitigar los daños causados por invasiones de plantas nocivas. Se evaluaron 42 taxa (41 especies y una variedad) de malezas introducidas de la familia Leguminosae usando criterios empíricos y derivados de teoría, en el desarrollo de un modelo centrado en el comportamiento de las especies en el extranjero, su tiempo de residencia y las localidades ocupadas, y la presencia en México de los parientes congenéricos nativos y no nativos. Los datos se obtuvieron a partir de fuentes bibliográficas y de la base de datos “Malezas Introducidas en México” que incluye información de 11 herbarios de México. También desarrollamos un proceso de puntuación para calificar la expansión de las introducidas de acuerdo con tiempo de residencia y número de localidades ocupadas. Clasificamos a las leguminosas introducidas en cuatro categorías de prioridad de atención. Albizia lebbeck, Pueraria phaseoloides, Lablab purpureus, Securigera varia,Delonix regia, Clitoria ternatea y Spartium junceum deben recibir prioridad de atención alta; consideramos que ocho especies requieren una atención prioritaria media, y siete atención prioritaria baja. 20 taxa fueron clasificados como no prioritarios. El modelo de evaluación desarrollado todavía necesita un mayor refinamiento, ya que especies aparentemente inocuas obtuvieron puntajes altos y una potencialmente peligrosa (Cassia fistula) se clasificó en la categoría no prioritaria. Esperamos que el presente modelo de evaluación funcionará como una herramienta y con baja dependencia de expertos, para identificar a las especies introducidas que requieren un análisis de riesgo más completo para priorizar esfuerzos para el manejo de las plantas introducidas nocivas.