Núm. 100 (2012)
Artículo de investigación

Flora y vegetación de los trópicos estacionalmente secos en México: origen e implicaciones biogeográficas

Eduardo A. Pérez-García
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias, Departamento de Ecología y Recursos Naturales
Jorge A. Meave
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias, Departamento de Ecología y Recursos Naturales
Sergio R. S. Cevallos-Ferriz
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Geología, Departamento de Paleontología

Palabras clave

  • Holarctic Realm,
  • Neotropical Realm,
  • phytogeography,
  • tropical dry forest,
  • vegetation heterogeneity
  • bosque tropical caducifolio,
  • fitogeografía,
  • heterogeneidad vegetacional,
  • Reino Holártico,
  • Reino Neotropical

Resumen

Entre las diversas ideas que se han propuesto para explicar la gran diversidad biológica de México está la que afirma que ésta es el resultado del contacto de las biotas neotropical y neártica; sin embargo, esta explicación relacionada con el gran contacto biótico de las Américas no es completamente satisfactoria y necesita ser revisada a la luz de la biogeografía histórica. En este artículo ofrecemos nuevas perspectivas sobre este asunto por medio de una revisión de la historia de la flora y la heterogeneidad vegetacional del trópico estacionalmente seco de este país. Se han usado varios criterios ambientales para definir las regiones tropicales estacionalmente secas, pero ubicar con precisión sus límites geográficos no es siempre fácil. Esto se debe en gran medida a la gran heterogeneidad de la vegetación presente en esta región, entre la que predomina el bosque tropical caducifolio (BTC). El origen de la flora del BTC se remonta, por lo menos, unos 20 millones de años antes del presente y parece estar asociada con la flora del Terciario de Norteamérica. La evidencia disponible no apoya un origen sudamericano para el BTC. Asimismo, no hay razones que justifiquen de forma convincente la separación de la flora del BTC y la de los desiertos calientes de Norteamérica en dos reinos biogeográficos diferentes. La historia de la flora del trópico estacionalmente seco de México sugiere fuertemente que esta dicotomía biogeográfica debería ser reemplazada por el reconocimiento de la existencia de un Reino Panamericano.