Núm. 51 (2000)
Artículo de investigación

Lista de la flora vascular de la cuenca superior del Río Savegre, San Gerardo de Dota, Costa Rica

Maarten Kappelle
Laboratorio Hugo de Vries, IBED, Universidad de Amsterdam
Liz van Omme
Laboratorio Hugo de Vries, IBED, Universidad de Amsterdam
Marta E. Juárez
Laboratorio Hugo de Vries, IBED, Universidad de Amsterdam

Publicado 2000-04-01

Resumen

Este artículo presenta la lista de las especies de plantas vasculares encontradas en la cuenca superior del Río Savegre (2 000-3 491 m s.n.m.), San Gerardo de Dota, Reserva Forestal Los Santos, Cordillera de Talamanca, Costa Rica. Se muestreó la vegetación alpina del páramo, los bosques enanos subalpinos, los bosques maduros montano-altos y montano-bajos, como también las comunidades vegetales bajo influencia del hombre: los potreros, los helechales, los matorrales, los bosques secundarios y las plantaciones.  Se identificó un total de 626 especies en 121 familias; de ellas 123 pertenecen a las pteridófitas, 1 a coníferas, 385 a dicotiledóneas y 117 a monocotiledóneas. Las familias más diversas son Asteraceae (57 especies), Orchidaceae (51), Rubiaceae (26), Elaphoglossaceae (23), Polypodiaceae (23) y Poaceae (19), mientras que los géneros más ricos en especies son Elaphoglossum (23 especies), Polypodium (14), Epidendrum (12), Peperomia (12), Asplenium (9), Blechnum (9) y Ocotea (9). Las hierbas (incluyendo helechos y otras pteridófitas herbáceas) comprenden 56.2% del total encontrado (352 especies), mientras que los árboles, los arbustos y los trepadores contribuyen con 22.4% (140 especies), 15.3% (96) y 6.1% (38), respectivamente. Del total, 19.5% (122 especies) corresponde a epífitas. Cuatro especies (una asterácea y una laurácea recién descritas, así como una asterácea y una ciperácea inéditas) son nuevas para la ciencia. Los bosques maduros montano-altos y bajos, y los bosques secundarios montano-altos son las comunidades vegetales más ricas, con 264, 267 y 227 especies de plantas vasculares, respectivamente. La diversidad de los últimos se debe a la presencia de numerosos componentes herbáceos de la vegetación del páramo y del bosque enano subalpino, especies que pueden migrar hacia elevaciones menores después de la tala del bosque maduro montano-alto. La gran diversidad de los bosques maduros montano-bajos está relacionada con la existencia de elementos de la flora vascular que tienen su óptimo a altitudes menores de 2 000 m y que alcanzan el límite superior de su distribución precisamente en este tipo de vegetación.